Saturday, November 1, 2008

More on Facebook Bishops


Earlier we had a post about Catholic bishops with Facebook fan sites and some who are themselves active members, including Little Rock Bishop Anthony Basil Taylor.

Bishop Taylor, who at this moment has 715 Facebook friends, has recently been posting his homilies as notes on Facebook in English and Spanish. So here in English and Spanish is his homily for All Souls Day:

What happens to us when we die? It’s obvious from Scripture that those who die never having committed any sins at all--babies, for instance--go straight to heaven, and those who die in a state of mortal sin go to hell. We celebrate those who are already in heaven on All Saints Day, which was yesterday. They don’t need our prayers because they’ve already arrived, but because they’ve arrived we ask them by means of prayer to intercede for us before God. On the other hand, while there’s no point in praying for those who are in hell because they’re beyond the reach of our prayers, as a practical matter we don’t know for sure who’s there…presumably Hitler and Stalin, but we don’t know it for a fact. And what about all those who do not die with the perfect innocence of a newborn babe--people like you and me? They can benefit from our prayers and that’s what today, All Soul’s Day is all about.

What happens to those who die without mortal sins but are not innocent enough to go straight to heaven? They undergo a process of purification called Purgatory to equip them eventually to participate in the perfect joy of heaven. The ideas is this: here we are, finite and limited, full of defects and venial sins and distortions of character, some the lasting damage of sins already forgiven but with interior effects not yet fully healed, on the right track but far from perfect, while heaven is everything that we are not: perfect, infinite and unlimited…such that for us to be able to enjoy fully the infinite joy of heaven, God has to do something remedy our limitations--otherwise we’d be like 3 year olds on vacation in Paris--there physically but too limited to enjoy it fully. Purgatory is the process by which God remedies all that is lacking in us and that’s where our prayers can help the dead. Just as in this life, so also in purgatory, growth and healing is much easier when you’ve got help, in this case the help of our prayers. And once they get into heaven, they’ll surely reciprocate by interceding for us--that’s what the Communion of Saints is all about--helping each other on the road to salvation!
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¿Qué nos sucede cuando morimos? Es óbvio de la Biblia que los que se mueren sin haber cometido ningun pecado jamás--por ejemplo, niños--van al cielo, mientras los que se mueren en estado de pecado mortal van al infierno. Celebramos a los que ya están en el cielo en la fiesta de Todos Santos, que era ayer. No necesitan nuestras oraciones porque ya han llegado, pero porque han llegado les pedimos por medio de oraciones que intercedan por nosotros con Dios. En cambio, mientras es inútil rezar para los que están en el infierno por estar más allá del alcance de nuestras oraciones, de hecho no sabemos con seguridad quién está allá…se supone Hitler y Stalín, pero no sabemos con ciencia cierta. Y ¿qué sucede con todos aquellos que no se mueren con la inocencia perfecta de un niño de pecho…gente como tú y yo? Ellos sí pueden beneficiar de nuestras oraciones y es por eso que observamos este día de los muertos.

¿Qué sucede con aquellos que se mueren sin pecados mortales pero no bastante inocentes para ir derecho al cielo? Se pasan por un proceso de purificación llamado Purgatorio para capacitarles a participar eventualmente en el gozo perfecto del cielo. La idea es ésta: Aquí somos nosotros, finitos, limitados, llenos de defectos y pecados veniales y distorsiones del carácter, algunas el daño duradero de pecados ya perdonados pero con efectos interiores no completamente curados, en el sendero justo pero lejos de ser perfectos, mientros el cielo es todo lo que nosotros no somos: perfecto, infinito e ilimitado…así que para que nosotros disfrutáramos plenamente del gozo infinito del cielo, Dios tiene que hacer algo para remediar nuestras limitaciones--si no, seríamos como niños de 3 años de vacaciones en París--allá físicamente, tal vez, pero demasiado limitados para disfrutarlo plenamente. Purgatorio es el proceso por cual Dios remedia todo lo que falta en nosotros y es allí que nuestras oraciones pueden ayudar a los muertos. Como en esta vida, así también en purgatorio, el crecimiento y la curación son mucho más fáciles cuando se cuenta con ayuda, en este caso la ayuda de nuestras oraciones. Y una vez que ellos lleguen al cielo, seguramente corresponderán por interceder para nosotros--ese es el propósito de la Comunión de los Santos--¡ayudarnos los unos a los otros en el camino a la salvación!